Historia clínica electrónica · Colombia

Software de historia clínica electrónica en Colombia

Alira es el software de historia clínica electrónica para el profesional de salud independiente en Colombia: documentas con plantillas propias de tu especialidad, firmas una vez y la atención queda sellada, trazable y lista para los reportes que te exige el sistema de salud.

  • Plantillas por especialidad que puedes editar, duplicar y ampliar
  • Firma electrónica que vuelve la consulta inmutable, con adendas para corregir
  • Cifrada en servidores de la Unión Europea, con historial de accesos por paciente

Sin tarjeta de crédito · Sin compromisos · Cancela cuando quieras

El problema no es documentar: es todo lo que viene después

Un profesional independiente en Colombia no tiene un departamento de sistemas ni un área de auditoría. Tiene una consulta, un cuaderno o un archivo de Word, una carpeta en la nube con PDF escaneados y un WhatsApp donde le llegan fotos de exámenes. Ese esquema funciona para atender. Se rompe el día que alguien pide cuentas.

Se rompe cuando la Secretaría de Salud llega a la visita de verificación y pide demostrar que la historia clínica es íntegra y trazable: que una atención firmada no se puede alterar y que las correcciones quedan al lado del registro original, no encima. Un documento en Word no prueba nada de eso, porque se edita sin dejar rastro.

Se rompe cuando un paciente ejerce su derecho y pide saber quién ha visto su historia. Responder eso a mano, reconstruyendo quién entró a qué y cuándo, es imposible si el sistema no lo registró desde el primer día.

Y se rompe cuando el sistema de salud pide los datos codificados. La historia clínica ya no es solo un relato clínico: de ella salen el RIPS y el Resumen Digital de Atención del IHCE. Si el diagnóstico está escrito como texto libre en vez de un código CIE-10 seleccionado de catálogo, ese dato no sirve para reportar y hay que volver a capturarlo.

  • Historia dispersa. Las notas en un lugar, los consentimientos firmados en papel, las órdenes en otro formato y los exámenes en el chat. Nada de eso es un expediente.

  • Sin integridad demostrable. Si el archivo se puede editar después de la atención, no hay forma de sostener ante un verificador —ni ante un juzgado— qué decía el registro original.

  • Sin trazabilidad de accesos. La Ley 1581 le da al paciente derecho a saber quién trató sus datos. Sin un registro automático, esa pregunta no tiene respuesta.

  • Datos que no sirven para reportar. Diagnósticos y procedimientos escritos a mano obligan a recodificarlos después, con el error garantizado.

  • Custodia por 15 años. La historia clínica se conserva 15 años y ese deber es tuyo, no del proveedor de software. Si el archivo vive en un disco o en una plataforma de la que no puedes sacar los datos, el problema es tuyo.

Qué hace Alira con tu historia clínica

No es un procesador de texto con logo de salud. Cada pieza existe porque resuelve algo concreto del día de una consulta independiente.

Plantillas clínicas por especialidad

La consulta se documenta en pestañas: Paciente, Consulta, Anamnesis, Examen, Plan de tratamiento y Documentos. Cada una es una plantilla que puedes editar, y puedes crear pestañas propias (una Evolución, un instrumento de tu disciplina). Las plantillas que trae Alira mantienen bloqueados sus campos base para que no pierdas el contenido mínimo exigido, pero les agregas los tuyos; si quieres cambiarlo todo, duplicas y la copia queda totalmente editable.

Campos que guardan el dato, no la frase

El editor de plantillas ofrece campos de texto, texto enriquecido, número, fecha, listas, casillas, escalas numéricas (un dolor de 0 a 10), listas repetibles —cada medicamento con su dosis y vía— y dos campos de catálogo oficial: Diagnóstico CIE y Procedimiento CUPS. Los buscadores aceptan palabras sueltas, en cualquier orden y sin tildes, así que “tomo compu” encuentra la tomografía axial computada.

Firma electrónica y sellado de la atención

Firmar cierra la consulta: te pide confirmar con un segundo clic, revisa antes que no falte ningún dato obligatorio y, desde ese momento, la atención queda inmutable. No se edita, no se deshace, no se elimina. Tu nombre, tu especialidad y tu número de tarjeta profesional ReTHUS quedan estampados como autor de esa atención.

Adendas: corregir sumando, nunca borrando

Si después encuentras un error, no tocas lo firmado: registras una adenda con su motivo y la firmas. La corrección se guarda aparte, con tu nombre y la fecha de hoy, marcada como adenda en el historial del documento. Así es como se corrige una historia clínica, y es justo lo que un verificador quiere ver en vivo.

Documentos que evolucionan con el paciente

La anamnesis, el examen y tus formatos propios no pertenecen a una consulta: pertenecen al paciente a lo largo del tiempo. Alira los guarda como documentos con versiones, que abres y firmas desde la ficha aunque no tengas ninguna consulta en curso. Al crear una versión nueva puedes arrancar de lo que escribiste la vez anterior —útil para comparar un examen con el de la sesión pasada— o limpiar los campos si el instrumento se aplica desde cero cada vez.

Cifrado y notas privadas

La información clínica se almacena cifrada, en reposo y en tránsito, en servidores en Núremberg (Alemania, Unión Europea). Los datos de identificación y tu firma también van cifrados. Y las notas privadas de cada consulta llevan cifrado adicional: no las ve el dueño de la práctica, no las ven los asistentes y no las puede leer el equipo de Alira.

Historial de accesos por paciente

Al final de cada ficha hay una tabla con quién consultó esa historia clínica y cuándo: fecha y hora, profesional, acción, qué información vio y desde qué IP. Se registra solo, sin activar nada. Y hay un botón que lo descarga en CSV para entregárselo al paciente cuando lo pida, sin los datos técnicos internos del consultorio.

Exportación y salida sin candado

Descargas toda la historia clínica de un paciente en un solo PDF desde su ficha, y puedes pedir una exportación completa de tu consultorio: un ZIP con pacientes, consultas, documentos clínicos firmados y reportes RIPS, que se prepara en segundo plano y queda disponible 72 horas.

Telemedicina integrada a la consulta

La videollamada vive dentro de la consulta y corre en el navegador: nadie instala nada. Está cifrada y no se graba —tampoco hay chat ni compartir pantalla, a propósito—, y puedes minimizarla para escribir en la historia clínica sin cortar la llamada. El paciente entra por un enlace, indica dónde se encuentra y acepta el aviso de que la videoconsulta no reemplaza una urgencia.

Documentos emitidos y portal del paciente

Desde la ficha emites prescripciones, órdenes médicas, certificados e incapacidades. Al emitir, el documento queda numerado y ya no se edita: si algo salió mal, se anula con un motivo (queda marcado, no se borra) y emites uno nuevo. Se los envías al paciente y quedan en su portal, un espacio sin contraseña al que entra con un enlace personal y una verificación de identidad.

Cómo se documenta una consulta, de principio a fin

El flujo real, sin pasos administrativos escondidos al final del día.

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    Abres la consulta

    Desde la cita en la agenda o desde la ficha del paciente. Si ya había algo en curso, Alira te ofrece continuarlo en vez de duplicarlo. Si el paciente ya tuvo una atención firmada, copia la modalidad, el grupo de servicio, el diagnóstico y el procedimiento anteriores para que solo los revises.

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    Documentas por pestañas

    Escribes en tus plantillas y usas atajos de texto: escribes “/” seguido del nombre del atajo y se expande la frase clínica que guardaste una vez. Para los documentos de salida puedes aplicar un Modelo —contenido ya diligenciado que reutilizas— o pedirle a la IA un borrador, que aparece en vista previa y nunca se escribe en el campo sin que lo confirmes.

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    Completas los datos codificados

    En la pestaña Consulta seleccionas diagnóstico CIE-10, procedimiento CUPS, grupo de servicio y modalidad (presencial o telemedicina), y declaras el tipo de diagnóstico, la causa de atención y la finalidad de la atención. Esas tres las eliges tú, no un valor por defecto: nadie más que quien atendió sabe la respuesta, y un valor inventado reporta algo falso.

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    Guardas el borrador cuantas veces quieras

    Mientras no firmes, la consulta sigue editable. Alira no guarda solo, así que el botón de guardar borrador está siempre a mano; y la sesión se cierra tras 20 minutos de inactividad, con un aviso un minuto antes para seguir conectado, porque en un consultorio la gente entra y sale y la pantalla muestra historias clínicas.

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    Firmas y la atención queda cerrada

    Antes de firmar ves un panel con lo que está faltante o por firmar. Al firmar, la consulta se vuelve inmutable, queda lista para el RIPS del periodo y —si tu prestador ya cargó sus credenciales de interoperabilidad— su Resumen Digital de Atención sale hacia el IHCE de forma automática, con su estado de envío visible y su botón de reintentar.

Lo que no alcanzaste a resolver no se te pierde: la pantalla de Cumplimiento es un semáforo de cinco áreas —RDA/IHCE, RIPS, firma de consultas, consentimientos y facturación electrónica— que te dice qué te falta y te lleva directo a la pantalla donde se arregla.

Lo que el paciente ve, firma y puede pedirte

La historia clínica no es solo tu registro: también es un derecho del paciente. Alira trae los dos lados resueltos.

  • Un portal sin contraseña. El paciente no crea usuario ni instala nada. Entra con un enlace personal y confirma su identidad con los últimos cuatro dígitos de su documento o con un código que le llega al correo. Su sesión dura tres horas, y el acceso se activa solo la primera vez que le compartes algo.

  • Consentimientos firmados electrónicamente. Le envías el consentimiento informado y lo firma desde su celular: verifica identidad con su número de documento y un código al correo, completa los campos, dibuja su firma y acepta la cláusula. Queda firmado con fecha, disponible para él y en la historia clínica de tu consultorio. Si está contigo, también puedes usar la firma presencial.

  • Formularios que llena antes de llegar. Una pre-anamnesis o una encuesta no necesitan firma ni código: el paciente llena los campos y los envía, y la respuesta queda en su historia. Es la forma de que la consulta empiece con la información ya cargada.

  • Plan de cuidado entre sesiones. Le dejas una rutina, unas tareas, un plan alimentario o indicaciones, con ítems que llevan detalle, notas, un video y un adjunto. El paciente los consulta en su portal, numerados en el orden que definas, y puedes avisarle cuando el plan esté listo o se actualice.

  • Entrega de datos y habeas data. La ficha incluye la entrega del paquete de datos que le corresponde al paciente cuando lo solicita, y el historial de accesos descargable en CSV. Dos obligaciones de la Ley 1581 que dejan de ser un ejercicio de arqueología.

El portal muestra únicamente lo que tu consultorio emitió para ese paciente, y cortar el acceso es una decisión tuya: puedes revocarlo, o reenviar el enlace —lo que invalida el anterior— cuando se compartió por error.

Custodia, roles y qué pasa si dejas de pagar

Eres el custodio de la historia clínica de tus pacientes durante 15 años, y ese deber no depende de tu relación comercial con un proveedor de software. Por eso, si tu suscripción deja de estar activa, la sección de pacientes de Alira se convierte en una pantalla de recuperación de historias clínicas: ves el listado con el nombre y el documento de cada paciente, descargas su historia en PDF uno por uno y puedes exportarlo todo en un ZIP de una sola vez. Es de solo lectura —no se registra, no se edita, no se cobra— pero los datos salen contigo.

Dentro del consultorio, el acceso está separado por rol y no por confianza. El dueño ve todo, incluida la configuración y las credenciales. El profesional es el rol clínico: crea y edita pacientes, abre y firma consultas, emite documentos y ve la historia clínica y sus propias notas privadas. El asistente es apoyo administrativo: gestiona la agenda y ve el listado de pacientes en modo básico, sin historia clínica, sin notas privadas, sin el módulo para compartir con el paciente, sin el portal y sin el historial de accesos.

Y para la visita de verificación hay un kit de habilitación armado: los documentos que firma Alira como proveedor y describen el sistema, y los documentos de tu consultorio prediligenciados con tu información, que tú lees y firmas porque eres quien responde por esos procesos. Alira te avisa qué documento quedó con espacios en blanco y qué dato le falta, y los descargas todos en un solo archivo. Aunque, como dice el propio centro de ayuda: los documentos sustentan, el sistema demuestra. Lo más contundente en una visita es abrir una consulta firmada e intentar modificarla —no te deja— y mostrar una adenda junto al registro original.

La normativa que toca tu historia clínica

Alira está construida contra estas normas. Cada una tiene su guía, escrita en lenguaje claro y gratis de leer.

  • Resolución 1995 de 1999 — historia clínica

    Define qué es la historia clínica, su contenido mínimo, sus características (integralidad, secuencialidad, racionalidad científica, disponibilidad y oportunidad) y la regla de oro: no se borra ni se corrige encima, se corrige sumando. El modelo de datos de Alira y el mecanismo de adendas nacen de ahí.

    Resolución 1995 de 1999: historia clínica
  • Retención por 15 años — Resolución 839 de 2017

    Fija el tiempo de conservación de la historia clínica y la responsabilidad de custodia del prestador. Es la razón por la que Alira mantiene la recuperación y la exportación abiertas incluso con el plan vencido.

    Cómo se conserva la historia clínica
  • Firma electrónica de la historia clínica

    Qué tipo de firma se le exige a un registro clínico, por qué una imagen pegada no basta y qué la hace válida: autenticación del firmante, integridad del documento y trazabilidad. En Alira, la firma de la consulta es el acto que sella la atención, con o sin imagen de tu rúbrica.

    Firma electrónica en la historia clínica
  • IHCE — Resolución 1888 de 2025

    La interoperabilidad de la historia clínica electrónica: el Resumen Digital de Atención que viaja al repositorio nacional para dar continuidad al cuidado. Alira deja tu historia clínica lista para el IHCE y, con las credenciales del portal Hércules cargadas, transmite el RDA al firmar cada consulta.

    ¿Qué es el IHCE? Interoperabilidad clínica
  • Habilitación en el REPS — Resolución 3100 de 2019

    Los estándares que verifica la Secretaría de Salud, incluidos los de historia clínica y sistemas de información. Es el marco de la visita para la que existe el kit de habilitación.

    Cómo inscribirse en REPS profesional independiente

Cambiarte no significa volver a teclear a tus pacientes

Importas tu lista de pacientes desde un archivo de Excel y empiezas a trabajar en minutos. Tu histórico previo lo conservas y puedes adjuntarlo como PDF al expediente de cada paciente; las historias nuevas arrancan en Alira firmadas y trazables desde la primera.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es un software de historia clínica electrónica y en qué se diferencia de un archivo en Word?
Un software de historia clínica electrónica no solo guarda el texto de la atención: lo estructura en campos, lo sella con una firma que lo vuelve inmutable, registra quién accedió a él y produce con esos datos los reportes que exige el sistema de salud. Un archivo en Word se puede editar después sin dejar rastro, no distingue un diagnóstico codificado de una frase suelta y no puede sustentar integridad ni trazabilidad ante una visita de verificación o un proceso.
¿Puedo adaptar las plantillas a mi especialidad?
Sí. Las plantillas que trae Alira mantienen bloqueados sus campos base —para que no se pierda el contenido mínimo exigido— pero les puedes agregar todos los campos que necesites, y si quieres cambiarlo todo, duplicas la plantilla y la copia queda totalmente editable. También puedes crear pestañas nuevas de consulta para instrumentos propios de tu disciplina, marcar cuál plantilla es la predeterminada y desactivar las que no uses sin afectar los documentos ya creados. Los signos vitales, por ejemplo, son opcionales: si tu profesión no los toma, puedes ocultar esa fila en tu plantilla.
¿Qué pasa si me equivoqué en una consulta que ya firmé?
No se edita ni se elimina: se corrige con una adenda. Registras el motivo de la adenda y la firmas; tu corrección se guarda aparte, con tu nombre y la fecha de hoy, y queda marcada como adenda en el historial del documento, junto al registro original y nunca en su lugar. Los documentos longitudinales —anamnesis, examen, plan de tratamiento— se corrigen distinto: creando una versión nueva, que también queda firmada y fechada.
¿Dónde se guardan los datos de mis pacientes y quién puede verlos?
La información clínica se almacena cifrada, en reposo y en tránsito, en servidores en Núremberg (Alemania), dentro de la Unión Europea. Dentro de tu consultorio, el acceso depende del rol: el asistente no ve la historia clínica ni las notas privadas ni la ficha completa del paciente. Las notas privadas llevan cifrado adicional y no las puede leer nadie más que su autor, tampoco el equipo de Alira. Y cada acceso a una historia queda registrado con fecha, hora, profesional, acción e IP en el historial de accesos de ese paciente.
¿Puedo llevarme mis historias clínicas si dejo de usar Alira?
Sí, y sin pedirle permiso a nadie. Desde la ficha de un paciente descargas toda su historia en un PDF, y desde tu perfil solicitas una exportación completa: un ZIP con pacientes, consultas, documentos clínicos firmados y reportes RIPS, disponible para descargar durante 72 horas. Si tu suscripción vence, la sección de pacientes se convierte en una pantalla de recuperación donde sigues pudiendo descargar cada historia en PDF y exportarlo todo, porque la custodia por 15 años es tu obligación y no puede depender de un pago.
¿La historia clínica de Alira sirve para atender por telemedicina?
Sí. La videollamada vive dentro de la consulta, corre en el navegador sin instalar nada, está cifrada y no se graba. Puedes minimizarla para documentar mientras atiendes sin cortar la llamada. El paciente entra por un enlace, indica dónde se encuentra —requisito de la teleconsulta, por si hay que derivarlo— y acepta el aviso de que la videoconsulta no reemplaza una urgencia. Recuerda marcar la modalidad de la consulta como telemedicina: es obligatorio para el RIPS.

Alira por profesión

La misma historia clínica, explicada con el flujo de consulta, los campos y los códigos de tu disciplina.

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